Alcance del control de oficio de cláusulas abusivas

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cláusulas abusivas

En el día de hoy, desde Legal Tag Abogados queremos traeros a colación la novedosa jurisprudencia que en materia de consumidores y usuarios ha sentado nuestro Alto Tribunal. Concretamente, se trata de la Sentencia 52/2020 del Tribunal Supremo (Sala de lo Civil), en virtud de la cual se resuelve el recurso de casación 185/2017, que dos ciudadanos (en adelante «los consumidores») interpusieron contra Cajas Rurales Unidas SCC, tras ver desestimadas parcialmente sus pretensiones en primera y en segunda instancia. 

Debemos contextualizar que el motivo por el que los consumidores interpusieron la demanda inicial ante el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Valencia, fue pretender la declaración de nulidad, por considerarlas abusivas, de varias cláusulas de un contrato de préstamo hipotecario que habían suscrito con la entidad antes referida, incluyéndose entre las mismas, una cláusula suelo, una referida al interés de demora y otra en relación a las comisiones que podía percibir la entidad bancaria. 

 

Pues bien, la sentencia de primera instancia, estimó parcialmente la demanda interpuesta por los consumidores pues, si bien no acogió la pretensión relativa a la cláusula suelo, sí declaró abusiva la cláusula que establecía el interés de demora y, asimismo, estimó también (parcialmente), la solicitud de que se declarara abusiva la cláusula relativa a las comisiones. Frente a dicha resolución, los consumidores interpusieron recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Valencia, en el que alegaron, entre otros aspectos, que, si bien es cierto que no era objeto de la demanda inicial, entendían que el Juzgado de lo Mercantil debía haber declarado de oficio la nulidad de otra cláusula (de vencimiento anticipado) que también se incluía en el préstamo hipotecario. La Audiencia Provincial, desestimó el recurso de apelación de los demandantes por entender que no podía declararse en el caso concreto la abusividad de una cláusula de vencimiento anticipado, cuando tal declaración no había sido solicitada en la demanda inicial en la que los demandantes, libremente, habían delimitado su objeto. 

 

Pues bien, llegados a este punto debemos formularnos una pregunta básica, ¿tiene siempre el juez obligación de anular de oficio una cláusula de un préstamo hipotecario que se considere abusiva? La respuesta, a la luz de Sentencia 52/2020 del Tribunal Supremo, es que no. 

 

Ciertamente, debemos señalar que tanto la doctrina del Tribunal Supremo como la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea al interpretar la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores es muy clara. Por citar tan solo una de las sentencias en que así lo declara el Tribunal Supremo, traemos a colación la sentencia 705/2015, de 23 de diciembre, en la que nuestro Alto Tribunal señaló:

«La jurisprudencia del TJUE es tan clara y contundente que puede afirmarse que la tutela del consumidor prevalece sobre cualesquiera cuestiones relativas a procedimiento o plazos, con la única limitación de salvaguardar los principios de audiencia y contradicción. Las sentencias del TJUE permiten que el juez – aun sin alegación de las partes- realice los controles de inclusión, transparencia y abusividad, al margen del procedimiento o fase en que se suscite […]».

La cuestión en este punto, por tanto, no es si el juez puede o no declarar de oficio la nulidad de una cláusula no negociada en un contrato celebrado con un consumidor, o si lo puede hacer también en un juicio declarativo ordinario (la respuesta es claramente sí), sino cuál debe ser la naturaleza y alcance de tal actuación. En este sentido, debemos señalar que la apreciación de oficio de la nulidad de una cláusula no negociada en un contrato celebrado con un consumidor, puede llevarse a cabo en cualquier tipo de procedimiento judicial, pero solo cuando la validez y eficacia de esa cláusula sea relevante para resolver las pretensiones formuladas por las partes. De este modo, si el consumidor ha formulado una pretensión en una demanda o en una contestación a la demanda, para cuya estimación es preciso la apreciación del carácter abusivo de una cláusula no negociada (p. ej. vencimiento anticipado) empleada por un empresario o profesional, dicha abusividad deberá ser apreciada, aunque el consumidor no lo haya solicitado expresamente.

Ahora bien, lo que ocurre en el caso expuesto, no es exactamente esto, pues los consumidores formularon una demanda muy concreta, en la que libremente decidieron impugnar la validez de una serie de cláusulas no negociadas de un contrato de préstamo hipotecario (cláusula suelo, cláusula relativa al interés de demora y cláusula en materia de comisiones). Pues bien, para resolver sobre dichas pretensiones, no es preciso valorar si la cláusula de vencimiento anticipado es o no abusiva, pues en nada afecta a la abuisvidad de las otras cláusulas al ser éstas totalmente independientes entre sí. En este sentido, sostiene el Tribunal Supremo que: 

 

«Es contrario a las exigencias de utilización racional de los medios de la administración de justicia, no guarda relación con la finalidad de la normativa nacional y comunitaria de protección de los consumidores frente a las cláusulas abusivas, y supone una degradación de la función de asistencia del abogado (que en nuestro ordenamiento jurídico es obligatoria en la práctica totalidad de los litigios), pretender que el juez que resuelve sobre una demanda de juicio declarativo en la que se solicita que se declaren abusivas y nulas algunas cláusulas no negociadas en un contrato celebrado con unos consumidores, no solo debe pronunciarse sobre la pretensión formulada en la demanda por los consumidores, sino que además tiene que realizar una especie de investigación en la relación contractual que une al consumidor con el empresario para descubrir si existen otras cláusulas potencialmente abusivas y pronunciarse sobre el carácter abusivo de cláusulas que nada tienen que ver con aquellas que el consumidor, en su demanda, con la asistencia y orientación profesional de su abogado, solicitó que se declararan abusivas y que, por tanto, son irrelevantes para la estimación de la pretensión formulada».

 

De este modo, debemos concluir señalando que, en caso de interponer una demanda limitada a unas cláusulas concretas del préstamo hipotecario, el juez no va a tener obligación de pronunciarse de oficio sobre la posible abusividad de otras cláusulas que no constituyen el objeto de la demanda, pues dicha cuestión carece de relevancia para el objeto principal. Distinto sería y distinta hubiese sido también la solución del presente supuesto si lo que se hubiera solicitado de forma genérica, hubiese sido la nulidad del préstamo hipotecario (sin hacer referencia a un «numerus clausus» de cláusulas), por cuanto en ese caso, la abusividad de todas y cada una de ellas hubiese sido relevante para decidir sobre el objeto principal (la nulidad del préstamo hipotecario). Parece por tanto que, con esta sentencia, nuestro Alto Tribunal está invitando u aconsejando a los abogados a, en caso de duda, plantear demandas más genéricas (nulidad del contrato) en lugar de demandas ceñidas a la nulidad de una o varias cláusulas concretas. En cualquier caso, es responsabilidad de los abogados plantear la mejor estrategia en este tipo de litigios y esa responsabilidad, como profesionales que somos, debemos asumirla siempre.

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